el otro, que acá hizo entre las gentes
en la vida mortal menor tardanza,275
sus llagas muestra allá resplandecientes.
Dellas aqueste premio allá se alcanza;
porque del enemigo no conviene
procurar en el cielo otra venganza.
Mira la tierra, el mar que la contiene,[268]280
todo lo cual por un pequeño punto
a respeto del cielo juzga y tiene.
Puesta la vista en aquel gran trasunto