que mi mala fortuna con mudanza

y olvido contra mí no se conjure?

Este temor persigue la esperanza

y oprime y enflaquece el gran deseo

con que mis ojos van de su holganza.[279]90

Con ellos solamente agora veo

este dolor que el corazón me parte,

y con él y comigo aquí peleo.

¡Oh crudo, oh riguroso, oh fiero Marte,

de túnica cubierto de diamante,[280]95