Aqueste premio mi servir alcanza,
que en sola la miseria de mi vida
negó fortuna su común mudanza.
¿Dónde podré huir que sacudida
un rato sea de mí la grave carga170
que oprime mi cerviz enflaquecida?
Mas ¡ay! que la distancia no descarga
el triste corazón, y el mal, doquiera
que estoy, para alcanzarme el vuelo alarga.
Si donde el sol ardiente reverbera175