que el puro resplandor serena el viento.
Yo, como conducido mercenario,
voy do fortuna a mi pesar me envía,
si no a morir, que aquesto es voluntario.
Solo sostiene la esperanza mía160
un tan débil engaño, que de nuevo
es menester hacello cada día;
y si no lo fabrico y lo renuevo,
da consigo en el suelo mi esperanza;
tanto, que en vano a levantalla pruebo.165