la deleitosa playa estás mirando,[284]
y oyendo el son del mar que en ella hiere,
y sin impedimento contemplando
la misma a quien tú vas eterna fama,
en tus vivos escritos, procurando;150
alégrate, que más hermosa llama[285]
que aquella que el troyano encendimiento
pudo causar, el corazón te inflama.
No tienes que temer el movimiento
de la fortuna con soplar contrario,155