así los quito yo de toda cosa,

y póngolos en solo el pensamiento

de la esperanza cierta o mentirosa.

En este dulce error muero contento;

porque ver claro y conocer mi estado140

no puede ya curar el mal que siento;

y acabo como aquel que en un templado

baño metido, sin sentido muere,

las venas dulcemente desatado.[283]

Tú, que en la patria entre quien bien te quiere145