como a menor tesoro,275
¿adónde están? ¿Adónde el blando pecho?
¿Dó la coluna que el dorado techo[62]
con presunción graciosa sostenía?
Aquesto todo agora ya se encierra,
por desventura mía,280
en la fría, desierta y dura tierra.[63]
¿Quién me dijera, Elisa, vida mía,
cuando en aqueste valle al fresco viento
andábamos cogiendo tiernas flores,