cuánto más generosa y alta parte

es el hacer el bien que el recebillo;[291]

así que amando me deleito, y hallo

que no es locura este deleite mío.65

¡Oh cuán corrido estoy y arrepentido

de haberos alabado el tratamiento

del camino de Francia y las posadas![292]

Corrido de que ya por mentiroso

con razón me tendréis; arrepentido70

de haber perdido tiempo en alabaros