cosa tan dina ya de vituperio;

donde no hallaréis sino mentiras,

vinos acedos, camareras feas,

varletes codiciosos, malas postas,[293]75

gran paga, poco argén, largo camino;[294]

llegar al fin a Nápoles no habiendo

dejado allá enterrado algún tesoro,

salvo si no decís que es enterrado

lo que nunca se halla ni se tiene.80

A mi señor Dural estrechamente[295]