y a la que me atormenta me entregaron.

Mi razón y juicio bien creyeron

guardarme, como en los pasados años25

de otros graves peligros me guardaron;

mas cuando los pasados compararon

con los que venir vieron, no sabían

lo que hacer de sí ni dó meterse;

que luego empezó a verse30

la fuerza y el rigor con que venían.

Mas de pura vergüenza constreñida,