Por ti me estoy quejando345
al cielo y enojando
con importuno llanto al mundo todo:
el desigual dolor no sufre modo.[69]
No me podrán quitar el dolorido
sentir, si ya del todo350
primero no me quitan el sentido.
Tengo una parte aquí de tus cabellos,
Elisa, envueltos en un blanco paño,
que nunca de mi seno se me apartan;