Boscán, las armas y el furor de Marte,[389]

que con su propia sangre el africano

suelo regando, hacen que el romano

imperio reverdesca en esta parte,

han reducido a la memoria el arte5

y el antiguo valor italiano,

por cuya fuerza y valerosa mano

África se aterró de parte a parte.

Aquí donde el romano encendimiento,

donde el fuego y la llama licenciosa10