el agua dulce desta clara fuente,[81]

y en el verano más que nieve helada.

¡Oh claras ondas, cómo veo presente,

en viéndoos, la memoria de aquel día5

de que el alma temblar y arder se siente!

En vuestra claridad vi mi alegría

escurecerse toda y enturbiarse;

cuando os cobré perdí mi compañía.

¿A quién pudiera igual tormento darse,10

que con lo que descansa otro afligido