[212] Garcilaso dedicó esta Égloga, según afirmación de D. Antonio Puertocarrero, su yerno, a D.ª María de la Cueva, esposa de D. Juan Téllez Girón, Conde de Osuna, fundador del Colegio Mayor y Universidad de dicha villa, y gran amigo de los hombres de letras. D.ª María, ya viuda, fue Camarera mayor de la Reina D.ª Isabel de Valois, tercera mujer de Felipe II, y falleció en Madrid a 19 de abril de 1566. (V. F. Rodríguez Marín, Luis Barahona de Soto, Madrid, 1903, pág. 73.)

[213] Garcilaso no ha dejado más octavas rimas que las que componen esta Égloga y la que nos conservó Castillejo (V. [Apéndice IV]): «La octava rima, enteramente desconocida en todas las literaturas de la Península antes de Boscán, es una de las adquisiciones más importantes que este hizo para nuestra métrica, y quizá el género en que sobresalió más. Su modelo inmediato, aunque no único, fueron las estancias compuestas por Bembo para el Carnaval de la corte de Urbino en 1507.» (M. Menéndez y Pelayo, Antología, XIII, 237.)

[214] Entiende Tamayo, fol. 68, «que es demasía sin fruto decir que la lengua está en la boca, pues ¿adónde había de estar?,» y sin más que esto, en algunas ediciones se ha corregido el presente verso, imprimiendo: «Mas con la lengua muerta y fría la boca», que es la lectura que el mismo Tamayo proponía. Yo respeto tal demasía porque he visto que Herrera, más escrupuloso que nadie en estas cuestiones, la conserva, y el elegante prosista Cienfuegos, hablando precisamente de la muerte de Garcilaso por la honda impresión que causó en el espíritu del Marqués de Lombay, la repite diciendo: «él vio fría y difunta en su boca aquella espiritosa lengua, ramillete de las más cultas flores de la erudición y de la elocuencia...» (Vida del Grande San Francisco de Borja, Madrid, 1726, pág. 48.)

[215] «Carta por el papel, en significación latina o italiana.» (Azara.)

[216] «En Boscán se hallan en una estancia de una canción los versos que dicen:

Hablaré yo lo menos que tuviere

Que esto será lo más que yo pudiere.

¿Quién tomó a quién en este último verso? ¿Boscán a Garcilaso o Garcilaso a Boscán? Tamayo afirma, notas, fol. 69, que Boscán aprovechose de este verso como de hacienda de amigo. Ignoro en qué se fundó para decir lo que dijo.» (Castro, pág. 21.)

[217] Nadie ha hablado de Garcilaso que no haya repetido este famoso verso, el cual glosa Cienfuegos (Vida del Grande San Francisco de Borja, Madrid, 1726, pág. 50) de esta manera: «Él había nacido para decidir aquella antigua batalla entre las armas y las letras, siendo a un tiempo milagro de ambas escuelas... Él hizo cantar las Musas al son de los clarines y de las cajas roncas, como al compás de las cítaras templadas...»

[218] somorgujar y somormujar, verbo que significa meter debajo del agua, chapuzar, zabullir; la forma verbal se ha hecho sobre el substantivo somorgujo, cuya etimología es * submergulio, derivado de submergo, y con el sentido de submergulus. (V. R. Menéndez Pidal, Gramática Hist. § 65.)