[286] La presente Epístola es el único ensayo de verso suelto que de Garcilaso conocemos. Boscán y Garcilaso fueron los primeros artífices castellanos que se ejercitaron en esta clase de verso. En sus composiciones es preciso apreciar el valor histórico más que el artístico. El verso suelto tuvo que pasar por muchas pruebas antes de conseguir la perfección clásica del Aminta de Jáuregui. (V. Menéndez y Pelayo, Antología, XIII, pág. 239.)

[287] «...facilidad, descuido, libertad sin afectación de palabras ni exornación de sentencias, todo lo tiene esta carta, cuya llaneza, en vano y sin razón es culpada, pues ella es particular alabanza en este género de escritura.» (Tamayo, notas, fol. 38.)

[288] Garcilaso había venido desde Nápoles a Barcelona, enviado por el Virrey D. Pedro, para informar personalmente al Emperador de los desastres que había causado en las costas de Italia la armada de Barbarroja. Debió llegar a Barcelona poco después del 4 de septiembre de 1534, y estuvo en ella hasta el 1.º de octubre, en que emprendió su regreso a Nápoles, haciendo en doce días el camino, a caballo, desde Barcelona a Valclusa. (V. Navarrete, pág. 237.)

[289] De Boscán a Garcilaso hay una sincera expresión de amistad honda y sentida en el soneto: Garcilaso, que al bien siempre aspirante...

[290] En honor de Garcilaso se ha dicho que, en medio de la llaneza de esta carta, da idea de su erudición el hecho de que la mayor parte de sus consideraciones sobre la amistad coinciden con la doctrina de Aristóteles en su Ética, lib. VIII. (V. Conti, Col. de poesías castellanas, traducidas al italiano, Parte 1.ª, tomo II, pág. 345.)

[291] «Vulgar dicho es: Beatius est dare, quam accipere.» (Brocense, nota 76.)

[292] Volvía Garcilaso esta vez a Italia por la Provenza, patria de los trovadores, no siendo acaso prudente ir por mar a causa de las naves de Barbarroja que lo infestaban. (Navarrete, pág. 59.)

[293] Varlet, palabra francesa antigua, como vaslet, hoy valet: criado, fámulo.

[294] Argén, es otro galicismo, que solamente por donaire emplea Garcilaso en esta ocasión.

[295] Mosén Durall, uno de los mejores amigos de Boscán, fue un caballero principal y rico de Barcelona, maestro racional o contador del Principado, y hombre de noble trato y buen burlar, según el mismo Boscán en su Epístola a Hurtado de Mendoza. Era muy gordo el Dorall, y por eso dice Garcilaso lo de abrazad si pudiereis. (Herrera, pág. 384.)