en el mundo son hechas por tu mano!
Creciendo el bien, menguando las congojas,
el sueño diste al corazón humano
para que al despertar más se alegrase
del estado gozoso, alegre y sano;85
que, como si de nuevo le hallase,
hace aquel intervalo que ha pasado
que el nuevo gusto nunca al bien se pase.[86]
Y al que de pensamiento fatigado
el sueño baña con licor piadoso,90