confusamente todos enredados.
Y entonces era vellos una cosa
estraña y agradable, dando gritos,225
y con voz lamentándose quejosa.
Algunos dellos, que eran infinitos,
su libertad buscaban revolando;
otros estaban míseros y aflitos.[93]
Al fin las cuerdas de la red tirando,230
llevábamosla juntos casi llena,
la caza a cuestas y la red cargando.