cómo con los que andaban por el viento
usábamos también de astucia y arte.
Uno vivo primero de aquel cuento245
tomábamos, y en esto sin fatiga
era cumplido luego nuestro intento;
al pie del cual un hilo, untado en liga,
atando, le soltábamos al punto
que vía volar aquella banda amiga.250
Apenas era suelto, cuando junto
estaba con los otros y mesclado,