y demostralle aquella que yo amase,
que me juraba que también en esto
el verdadero amor que me tenía465
con pura voluntad estaba presto.
Yo, que tanto callar ya no podía,
y claro descubrir menos osaba
lo que en el alma triste se sentía,
le dije que en aquella fuente clara470
vería de aquella que yo tanto amaba
abiertamente la hermosa cara.