—¿Qué edad puede tener?

—Unos treinta años.

—¿Qué señas tenía?

—Era morena, de facciones regulares, magníficos ojos negros y boca algo grande con unos dientes como perlas. Una mañana desapareció y no se ha vuelto á oir hablar de ella sino con el nombre de Jenny Hawkins, que suena infinitamente mejor que Juana Baud ó Baudier. Los ingleses la creen compatriota y eso les halaga.

—¿Cuánto tiempo hace que se marchó?

—Debe hacer unos tres años. Pero si esto interesa á usted, hay una persona que le enterará exactamente:

—¿Quién?

—El agente de teatros Juan Campistrón; es el que recluta las compañías y conoce todo el personal, hasta el que no trata con él.

—¿Dónde vive ese agente?

—¿Campistrón? Calle de Lauery, 17. Pero todo el mundo lo conoce.