es de fuerza aventajada;

el cual corridos los toros,

el Coso desembaraza.

Haciendo mesura al rey,

y a Lindaraja su dama;

lo mismo hizo a la reina,

y a las damas que allí estaban.

Volviendo al propósito, el fuerte Gazul corrió los demás toros que quedaban, en compañía de otros caballeros que los corrían; y no quedando ya ningún toro, hecho el acatamiento debido al rey y a la reina, y a las damas, y en particular a Lindaraja, se salió de la plaza, quedando todos muy contentos en haber visto su hazaña. Luego se tornó a montar para que entrase el juego de cañas.

Los caballeros del juego se fueron a aderezar, y no tardó mucho que al son de militares trompetas entró el valeroso Muza con su cuadrilla, con tanta bizarría, gala y gentileza, que no había más que ver.

Toda la librea era blanca y azul con griones y bandas pajizas, plumas encarnadas y blancas, con mucha argentería de oro; por divisa en las adargas un salvaje, que con un bastón deshacía un mundo. Esta divisa era de los bravos Abencerrajes muy usada, con una letra a los pies del salvaje, que decía así: