con gran valor y osadía
en el cuarto de los Leones,
por vengar la villanía.
Y si hallaran al rey Chico,
le privaran de la vida,
por consentir la maldad
que allí cometido habían.
Volviendo ahora al sangriento y pertinaz motín de la granadina gente contra el rey y sus valedores, es de saber, que el valeroso Muza como vio poner fuego al Alhambra, con gran presteza acudió a aplacar las furiosas llamas; y sabiendo que el rey Mulahacén su padre había mandado abrir la puerta falsa del Alhambra, luego se fue hacia ella acompañado de gran tropa de gente, y en llegando vio al rey Mulahacén acompañado de más de mil hombres que le guardaban, y a grandes voces decían:
—Viva el rey Mulahacén, al cual reconocemos por señor, y no al rey Chico, que a tan gran traición ha muerto la flor de los caballeros de Granada.
Muza dijo: