de uno a uno, y dos a dos,
juntádose ha gran batalla.
Allí salió un moro viejo
y desta manera hablara:
«¿Para qué nos llamas, rey;
para qué es esta llamada?»
«Habéis de saber, amigos,
una nueva desdichada,
que cristianos de braveza
ya nos han ganado a Alhama.»