que te pierdas tú y tu reino,

y que se pierda Granada.»

Este romance se hizo en arábigo en aquella ocasión de la pérdida de Alhama, el cual era muy doloroso, y tanto que vino a vedarse en Granada que no le cantasen, porque cada vez que le cantaban en cualquiera parte provocaba a llanto y dolor: después se cantó en lengua castellana de la misma manera, que decía:

Por la ciudad de Granada

el rey moro se pasea;

desde la calle de Elvira

llegaba a la plaza Nueva.

Cartas le fueron venidas,

que le dan muy mala nueva,

que habían ganado a Alhama