aquesta tu cortesía:
¿qué castillos son aquellos?
Altos son, y relucían.
El Alhambra era, señor,
y la otra la Mezquita:
los otros los Alijares,
labrados a maravilla.
El moro que los labraba
cien doblas ganaba al día:
el día que no labraba
aquesta tu cortesía:
¿qué castillos son aquellos?
Altos son, y relucían.
El Alhambra era, señor,
y la otra la Mezquita:
los otros los Alijares,
labrados a maravilla.
El moro que los labraba
cien doblas ganaba al día:
el día que no labraba