La dama le respondió, que a la dama que servía le pidiese favores, que a ella no había para qué, que no cuidase de engañar a nadie; y diciendo esto, echándole muchas maldiciones, se quitó del balcón y cerró la ventana con gran furia.

Gazul viendo aquel gran disfavor de su dama, arremetió el caballo a la pared; y así hizo la lanza pedazos y se volvió a su casa, y se desnudó para no ir a las cañas.

No faltó quien le diese noticia de esto a Lindaraja, la cual estaba arrepentida de lo que había hecho; y así con un paje envió a llamar a Gazul para que se viese con ella en un huerto que ella tenía.

Gazul lleno de alegre esperanza vino a su llamado, y se vio con ella en aquel jardín, donde ella le dio disculpas, y pidió perdón de lo hecho, y se casaron los dos; y para que fuese a jugar cañas a Gelves ella le dio muy ricas empresas, y por esto se dice este

ROMANCE.

Por la plaza de Sanlúcar

galán paseando viene

el animoso Gazul

de blanco, morado y verde.

Quiérese partir el moro