y le dan grandes heridas;
tantas, que allí cayó muerto
entre la gente enemiga.
También el conde de Ureña,
mal herido en demasía,
se sale de la batalla
llevado por una guía,
Que sabía bien la senda
que de la sierra salía;
muchos moros deja muertos
y le dan grandes heridas;
tantas, que allí cayó muerto
entre la gente enemiga.
También el conde de Ureña,
mal herido en demasía,
se sale de la batalla
llevado por una guía,
Que sabía bien la senda
que de la sierra salía;
muchos moros deja muertos