Los Zegríes quisieron matar a Zaide, por ser amigos de Tarfe; acudieron los Abencerrajes presto, y si no viniera el rey, aquel día se perdiera Granada, porque Mazas, Gomeles, Zegríes y los de su bando se armaron para herir a los Abencerrajes, Gazules, Venegas y Alabeces; mas el rey Chico acompañado de muy principales caballeros de otros linajes, hicieron tanto, que los apaciguaron, y a Zaide le llevaron preso a la Alhambra.
Hecha la averiguación del caso, se halló que Tarfe era culpado; y porque el honor de la bella Zaida no fuese manchado, hizo el rey que Zaide se casase con ella, y le perdonó la muerte de Tarfe. Por esto quedaron los Zegríes enojados; pero no por eso cesaron las fiestas concertadas, porque el rey mandó que se hiciesen. No faltando quien a Zaida respondiera a su mandato de esta suerte:
Di, Zaida, ¿de qué me avisas?
¿quieres que mire, y que calle?
no des crédito a mujeres,
ni a mal fundadas verdades.
Que si pregunto en qué entiendes,
o quién viene a visitarte,
fiestas son de mi contento
las colores que te salen.