En los doce meses de 1856, la Suiza ha remesado á los Estados-Unidos de América las siguientes partidas: en relojes, por valor de 2,404,575 dollars; en tejidos de seda, por valor de 4,875,636 dollars; en artículos de algodon y bordados, por valor de 641,927 dollars; en sombreros, cintas de seda, por valor de 444,135; total de sus remesas 8,368,074 dollars; cada dollar son 20 r., 20 mrs.

Esta crecidísima suma para un pais pequeño como la Suiza, y producto de su comercio con una sola nacion, demuestra palpablemente cuan grande es el progreso de su industria, que vende con ventaja sus artefactos en todos los paises y que fomenta tan grande comercio. En relojería, el canton de Neuchatel solo, segun datos oficiales, ha construido en 1856 1,600,000 relojes: añádase á esta extraordinaria cifra el inmenso número de relojes que en Ginebra se fabrican, y se comprenderá la importancia immensa de su relojería.

La casa de Echer Wyss y compañía en Zurich, cuyos establecimientos industriales ocupan medio barrio de la ciudad, da trabajo á 3,000 operarios, y de la citada casa salen todos los dias magníficas máquinas de vapor y excelentes aparatos de todo género. La sedería tambien es otra industria floreciente que prospera en el mismo canton.

En 1855 se contaban en Suiza quince establecimientos de banco, ó giro, con un capital de 64 millones de francos: la circulacion de billetes en el referido año fué por valor de 10 millones francos y el giro total ascendió en todo el año á 1,354,111,309 fr., suma muy respetable y muy elevada atendiendo á la poblacion y riqueza social de la Suiza. El crédito de que goza la nacion, merced á sus sabios gobiernos y excelentes é inmejorables instituciones, es el mas envidiable; y prácticamente se ha visto con motivo de la cuestion con la Prusia, habiéndose ofrecido á la Suiza por banqueros de todos los paises cuanto dinero pudiera necesitar.

La industria se encuentra tambien en Suiza floreciente y en un estado de prosperidad envidiable: allí todo se mejora, todo progresa, á la sombra de buenas leyes fielmente ejecutadas.

Conocida es en Europa y América la admirable relojería de Ginebra, que despues de surtir á todo el mundo con sus acabados productos, aumenta todos los dias la riqueza de la ciudad, embellece sus magníficas tiendas y aumenta la riqueza de la ilustradísima y sabia Ginebra, que ve levantarse al rededor de su prodigioso lago soberbios edificios de moderna construccion, que nada tienen que envidiar á los mejores de cualquiera otra capital de Europa. Ginebra, que sobresale en Europa por sus academias y sus sabios, que tiene una vida literaria, que guarda sus tradiciones, que está poderosamente hermoseada por la naturaleza con su Monte Blanco, su lago, y su admirable decoracion, tiene, ademas de su brillante relojería, otras muchas y avanzadas industrias, sobresaliendo tambien en toda la Europa en el arte de montar diamantes y en todo lo que se refiera á joyería.

El canton de San Gall[14] cuenta con sus celebradas blondas y
encajes, industria avanzadísima, que cada dia prospera mas.

El canton de Zurich ocupaba en 1855 en la manufactura de seda
30,000 trabajadores, contando 24,000 telares.

El canton de Basilea, industrioso tambien por excelencia y muy comercial, es uno de los mas ricos de la Suiza. Su capital, Basilea, tiene muchas y respetables casas de comercio, caminos de hierro á Francia, Alemania y centro de Suiza, bancos y establecimientos industriales, muchas relaciones comerciales y riqueza y prosperidad siempre crecientes. Excelentes fábricas de papel y seda: se fabrican instrumentos de música.

El canton de Soleure, católico en su mayor parte, se distingue tambien con sus fábricas de gas, de algodon, tabaco, y papeles pintados.