Este puente que une ámbos edificios se llama puente de los Suspiros, llamado oportunamente así, por los lamentos que naturalmente exhalaban al cruzarle todos los que se veian privados de su libertad.
Los escritores franceses, que tienen el buen talento de equivocar todo, y de juzgar ligeramente, han descrito las prisiones con negros y románticos colores: yo las he visitado, están en el mismo estado que cuando las construyeron: no son alegres como no lo es calabozo alguno, pero nada tienen de lúgubres; el Gran Canal está delante, por el lado las baña otro canal, algunos morian ahogados con solo abrir la puerta de su calabozo, eran rarísimos.
En el salon del gran Concilio, colocándose en el balcon principal, el que está enfrente del Gran Canal, se goza de un punto de vista de que no hay ejemplo; el canal de San Márcos á los piés, en frente los soberbios edificios de la Aduana y la iglesia de la Salud; á la derecha el Palacio del Emperador; jardines, canales, góndolas, el mar, buques, palacios.
Todo el cuadro del balcon por fuera está adornado de estatuas; entre ellas hay una que el sublime Canova hizo á la edad de catorce años.
Todo el exterior del Palacio Ducal presenta el aspecto mas pintoresco, gallardo y artístico posible: sus elegantes arcadas, sus esbeltas columnas, sus millares de ogivas, sus calados maravillosos, sus diferentes estilos entre los que domina el árabe, todo es soberbio, todo es magnífico.
No he visto palacio alguno en Europa mas admirable, bajo todos aspectos, como riqueza, como arte.
La razon se comprende: Venecia ha sido por espacio de catorce siglos una poderosa y pujante república: ella ha hecho las conquistas de San Juan de Acre, de Constantinopla, de parte de la Grecia: Venecia ha sido por mucho tiempo el pirata ilustrado de los mares; sus hombres de estado, sus marinos, sus pintores, sus generales, sus conquistadores, no tenian otra ciudad que engalanar mas que Venecia, y de aquí el que esta ciudad sea una sultana oriental, engalanada como una reina: sus conquistadores la han traido de Grecia caballos de bronce, estatuas, columnas de Constantinopla; ébanos, cedros, ágata, mármoles, columnas; de todas partes han traido atavíos á su ciudad querida, que sentada sobre las aguas, rodeada de lagunas, y pobre en su orígen, pues solo contaba una docena de pescadores, ha ido creciendo y brillando, con los talentos y conquistas de los esforzados hijos que ha engendrado.
Aparte de sus generales y conquistadores ilustres, ella ha dado nacimiento al Ticiano, á Tintoreto, á Canova, á mil y mil celebridades, que la han llenado de cuadros y estatuas, de cuadros y estatuas modelos; solo así se cree ser cierto lo que el viajero ve en Venecia; solo recordando su historia, se explica y comprende su magnífica grandeza.
La basílica de San Márcos, que solo tiene en el mundo un rival, San Pedro de Roma, aunque le supera en algo, es otro de los portentos de Venecia: cuanto mas se ve, mas crece el asombro, cuanto mas se examina mas necesidad hay de acordarse de la historia, para admitir como cierto lo que se ve; tantos son los prodigios que contiene.
En todo el templo no hay un solo átomo de madera comun: oro, mármol, pórfido, ébano, cedro, ágata, plata, estos son los elementos: la iglesia tiene tres naves; todas las tres naves, todas las paredes, todo el pavimento, se compone de cuadros y alegorías estupendas de mosáico de mármol: este prodigioso trabajo, verificado en el siglo XIII, cuando apénas se conocia en el mundo artístico el mosáico, haria honor á nuestros dias.