En materia de hoteles y cafés hay abundancia, en especial de los últimos, que por todas partes se encuentran. Los teatros, á excepción del Real, son de pobre aspecto; estaban muy poco animados cuando yo los ví: bien es verdad que la trágica Ristori con toda la compañía del primer teatro de verso de Turin se hallaba en Paris, donde despues la ví.

Asistí á una representacion de la Linda en un miserable teatro llamado Cervino, teatro que está á la derecha de la plaza de Victor Manuel.

La compañía era detestable; la orquesta de provincia; el interior del llamado teatro difícil de describir: la Linda que cantaron, muy fea, con perdon de Donizetti; que sea dicho con verdad no la hubiera conocido. El mejor teatro de Turin es el Real.

Una de las visitas que ningun extranjero debe dispensarse en
Turin es la del Museo Egipcio.

El edificio en que se halla la coleccion egipcia es un antiguo palacio que está en una de las principales calles de Turin, la calle Nueva.

En el mismo establecimiento hay una corporacion literaria y un gabinete de agricultura.

Segun me dijeron en Turin, la coleccion de momias y bustos egipcios de que hablo, fué reunida y comprada por un frances que queria vendérsela á Luis Felipe. Parece que no habiéndose convenido en el precio, Cárlos Alberto ofreció lo que pedian y la obtuvo, enriqueciendo de este modo su pais con una rara y preciosa coleccion.

En el piso bajo del edificio, ocupan dos salones, estatuas, bustos, columnas y restos de templos, todo egipcio puro, con sus correspondientes jeroglíficos y sus ininteligibles inscripciones.

Es curiosísima esta coleccion, y digna por mas de un concepto de ser visitada.

Allí, en presencia de aquellas columnas, la antigüedad renace, y el Egipto, que ántes que la Grecia misma fué cuna del saber y de una civilizacion muy adelantada, sobre todo en artes, se ostenta todavía jóven y artístico.