—¿Estás ya satisfecha?

—¡Sí! Ahora te pido que perdones mi terquedad; era una cuestión de amor propio. Desde hoy mi voluntad será la tuya, Andrés—dijo Lucía, levantándose y bajando la vista al suelo.

Andrés, levantándose también, se acercó á Lucía, á la ex novia que recobraba, y estrechóla amorosamente contra su pecho, á tiempo que Doña Luisa, con Abelardín, aparecía en la puerta de la sala.


Indice

Págs.
[Dedicatoria.]5
[Prólogo del autor.]7
[Escuela de humorismo.]9
[Lo que le faltaba al tío.]57
[Los pescadores.]109
[Juan Pacheco.]187
[Dolores (Segunda parte de «Juan Pacheco»).]201
[¡Yo me caso con ella!.]227
[Ellas son más tercas.]237

Obras del mismo autor.

Teatro.

Un beneficio, sainete (en colaboración con D. Rafael de Santa Ana).