No me fué dado calcular siquiera en aquel gran número los volúmenes de periódicos políticos, científicos, etc., que á más de los cincuenta mil volúmenes, están á disposicion de los concurrentes á la librería.

La Sociedad de Particulares de San Francisco, costea una librería que tiene treinta y dos mil volúmenes.

Hay otras muchas librerías que tienen objetos especiales, del peculio de las asociaciones privadas, como la librería de Obreros, la de la Academia de ciencias, de Jóvenes cristianos, la librería Militar y la de la Asociacion de los Abogados, que es muy numerosa y escogida.

Además, casi no hay una calle en que no haya una librería, y en puntos de educacion, puede decirse que los libros se esparcen en los vientos y se riegan en las calles.

Los libros usados y los de educacion primaria, abundan á dos y tres centavos, y el zapatero, el sastre, el boticario, dan por vía de halago á sus marchantes, una guía, una historia, un almanaque, cualquier libro curioso, sin contar con los itinerarios de ferrocarriles, que se dan grátis, y con los que se podrian formar cursos completos de historia y geografía.

A pesar de lo expuesto, el espíritu fiscal, siempre mezquino, y el sistema prohibitivo, siempre salvaje, tienen impuestos á los libros que no son americanos tan altos derechos, que hacen su circulacion difícil é influyen no poco en cierto atraso en materias literarias y teorías.

Las personas estudiosas siempre compran los libros extranjeros; pero la misma carestía impide el empleo de sumas en los libros nacionales, resultando que sin beneficiarse esa industria, se perjudican los adelantos.

De ahí es que en lo práctico, mejor dicho, en lo mecánico, los avances son asombrosos; no así en los demás ramos en que se conoce el orígen europeo, dándole cada dia más aprecio la prohibicion, que llama en su auxilio al contrabando, contra esa estúpida legislacion.

—Vdes. no imponen derechos á los libros, me decian los americanos ilustrados; basta ese rasgo para vindicar á vdes. del atraso en que tan injustamente se les supone.

Extractamos por vía de complemento de este capítulo, algunas noticias tomadas del Evening Post, y que se refieren á la suntuosa librería de Bancroft: