—Los tiempos heróicos del oro, replicó el de la navaja, son de 1848 á 1859.

Un mormon Marshal, soldado licenciado que habia estado en la guerra de Mexico, y de paso para Utah, se empleó momentáneamente en la máquina de aserrar madera que tenia el capitan Sutter á las orillas del Sacramento, y éstos, por verdadera casualidad, descubrieron los placeres de oro.

—Al decaer la bonanza del oro, notó el ingeniero, muchas familias estaban aquí establecidas, y los naturales del país, en once años, habian dado gran desarrollo á sus industrias.

La viña, las cereales, las maderas, constituian ramos de riqueza tan valiosos como los placeres.

—Y más que todo, dijo alegremente M. Wood, la Nevada, el Colorado, los montes de Wahsath, son vacas que dan plata y oro.

—No, dijo el ingeniero entusiasmado, con una mímica grotesca y especial al yankee. Ahora es el tiempo heróico de las minas, se han hecho inventos maravillosos, se ve á la ciencia armada con la clava de Hércules, arrancando á la tierra sus tesoros, guardados por la sombra y el abismo.

Apénas se sospecha una veta, se le ponen diques, se le circunscribe, se sorprende con grandes túneles debajo de la tierra, se descuelga dentro de ellos el dia por la lámpara del gas, se abren espacios en figura de cruz, se rellenan de barriles de pólvora ó dinamita, se escurre entre ellos el hilo metálico conductor del rayo, y se envía la chispa eléctrica; la explosion es espantosa, vuelan como polvo y como hojas secas las piedras y los inmensos peñascos, se derrumban masas enormes de granito, se desgarran y riegan las entrañas del abismo; entre ese humo, esa llama, esa granizada de fragmentos de montaña, se precipitan los monitores, bombas de agua estupendas, del empuje del ariete y del proyectil del cañon; la respiracion de esas bombas llama con terrible pujanza 3.800,000 litros de agua.

Vencida, pulverizada la roca, deja al descubierto heridas profundísimas, se abren extensos arcos, surgen pirámides y pilares de la superficie plana de la roca; al terminarse este cataclismo.... alumbra el gas y la reverberacion de rayos de sol de oro, anuncia la bonanza y corona una lucha en que el peligro ha sido contínuo, y la muerte ha estado vacilando entre la eleccion de sus presas.

Ahora, para que vdes. se formen idea de una de estas negociaciones, les citaré la de Noorth Bloomfiel, que es de la que hay mejores noticias.