PROLOGO
POR vida del prólogo! Bien pobre y bien mezquina es despues de todo nuestra naturaleza: procedemos por pautas, por patrones, por moldes; éstos se han hecho solos; pero ¡ay de aquel que se sale de ellos y se atreve á pensar con su cabeza!
¿Cómo le va á vd? para saludar:—que le vaya á vd. muy bien, para despedirse. Al comer, comience vd. por la sopa; al subir, por el primer escalón. Al escribir un libro, cuídese de aderezar su prólogo; si no, está vd. perdido.
Estas son las reglas, reglas que me tienen frito; yo quisiera blandir una espada por el medio, ensartar una aguja por la punta, vivir sin trabajar, entrar á la casa por el balcon, cambiar de sexo todos los dias, ó por lo ménos en invierno y en verano, y entónces me llamarian loco de atar; y son sabios, el que trepa en globo por esos aires sin resultado alguno, y todos los que tratan de enderezar el pelo del diablo ó sean las cosas públicas de nuestra tierra.
Vamos al prólogo.
No quiero decir al lector por qué; pero es el caso que en mi infancia, era yo el niño más cuitado y más asustadizo que vdes. quieran ver, más entumido y más desdeñado del mundo.
Flaco, cari-acontecido, lloron y triste como un buho.