Para el establecimiento de un asilo de huérfanos, sea la que fuere su nacionalidad, 25,000 pesos.

Para la Sociedad Bienhechora de los animales, 10,000 pesos.

Para el hospital de mujeres ancianas, 100,000 pesos.

Conozca vd. al hombre, y dígame si tiene razon de amarlo California.

—Para la galería que hemos comenzado á formar á vd., permítame que, aunque muy en bosquejo, le dé el retrato de dos personajes célebres de California, me dijo otro amigo. Nada ménos que de dos cuadrúpedos.

—Que no se agote la paciencia de vd., porque no será larga mi biografía.

—¿De dos cuadrúpedos? repliqué yo.

—Sí, señor, de dos cuadrúpedos: así como ha visto vd. llamar á los caballos con los nombres de los héroes, y á las yeguas, nombrárseles señoritas, mis personajes son dos perros.

—¡Hombre de Dios!!

—Dos perros, adoptados como hijos protegidos y mantenidos por la ciudad, con su comida, su casa y consideraciones entre toda clase de personas.