Cuando uno cree que se terminó la bahía porque se tocaron sus confines, se interna y se percibe una isla que como que la limita; pero al trasponerse la isla, ve abrirse y dilatarse el panorama magnífico de la bahía de San Pablo, encerrada entre fertilísimas tierras, ceñida de árboles gigantes y circundada tambien de habitaciones de campo, que blanquean entre los trigales y al través de los sombríos emparrados. Ebria de tanta hermosura se quiere como reposar la vista, y entonces ve como partidas las montañas y que se precipitan á su espalda en ese cañón profundo, los rios de San Joaquin y del Sacramento, trayendo en su corriente parvadas de embarcaciones que penetran por esa sucesion de bahías y se extienden y como que juegan en las aguas hasta dispersarse en la gran bahía, como una legion de aves acuáticas.
Y cuando se ven como perdidas en aquella inmensidad tres mil y más embarcaciones de todos los países, entónces parece trivial el cálculo de que aquellas bahías pueden encerrar la marina de todo el universo.
Un jóven amabilísimo de la familia del Sr. D. Guillermo Andrade (Manuel Gonzalez), con quien habiamos contraido muy buenas relaciones, se encargó de ser mi cicerone luego que nos acercamos á la bahía.
El jóven á quien me refiero, perfectamente educado y de buenos estudios náuticos, me habia instruido en las riquezas de la costa, se habia extendido en hacerme explicaciones sobre el importante buceo de la perla, la pesca de la ballena, el cultivo de la orchilla y otros ramos de riquísimo comercio, de la Sonora y de la Baja California.
A grandes rasgos, y sin pretensiones de pedagogo, más bien con la pasion de mexicano patriota, me decia:
—¡Ah, señor! qué tesoros perdió nuestra patria; este es un suelo divino, acaso destinado para una sorprendente revolucion en la gran metamórfosis de las nacionalidades americanas, cuando despedazados los miembros del coloso del Norte, adquiera vida propia cada uno de ellos.
La California está limitada al Norte por el Oregon, á los 42 grados de latitud setentrional; al Este por las Montañas Rocallosas y la Sierra de los Mimbres; al Sur por Sonora y la Baja California, que acabamos de ver; al Oeste por el Océano Pacífico. Su extension de Norte á Sur es de cerca de setecientas millas; de Este á Oeste de seiscientas á ochocientas: su superficie de 400,000 millas cuadradas!
Levántase en los mares de Occidente California, como apoyándose en las abiertas costas de México; desde el Ecuador le tienden los brazos y la cortejan como á una reina las Américas hermanas; las islas de Sandwich y la Australia romancesca, la ven aduladoras y le envían sus frutos: el istmo de Panamá la aclama el gran depósito de los efectos de Europa; el de Suez le sonríe tras los horizontes como celebrando sus nupcias con el mundo antiguo, y el Japon y la China con los encantos de la leyenda, y las tradiciones de la cuna del mundo, la lisonjean, con todo lo que tiene de más grandioso el espectáculo del porvenir de la humanidad.
—Yo, replicaba casi avergonzado de mi ignorancia, todo lo que sé de California es que fué descubierta en 1548 por Cortés y explotada por el navegante español Juan Rodriguez Cabrillo. Treinta años despues la visitó Francisco Drake, quien le dió el nombre de la Nueva Albion, y que colonizada por los españoles en 1768, formó parte de una de tantas provincias de la Nueva España.