Un Encuentro, leí yo.

—El título promete: carguemos las copas.

—Ya estamos listos.

—Lea vd.

—Pues allá va.

Repasé en medio del silencio los garabatos escritos, y despues leí lo que sigue:

UN ENCUENTRO.

——

“Ve, china, que te conozco
“Al través del velo verde,
“Y que ese mirar me pierde
“Porque habla, como hablo yo.

“Ve, que se me seca el alma
“Y que estoy en tierra ajena;
“Y que esa tu tez morena,
“Es de mi tierra de amor.