Mr. Alexander Macabee es el superintendente del edificio, y coadyuva con gran inteligencia á las ideas de Mr. Baldwin.
Hay una particularidad en este hotel, y es que cada departamento tiene su provision de gas separada, y bajo una sola y constante inspeccion.
La campana para llamar á todos los cuartos de cada piso, está colocada en una estacion central del corredor, que comunica con el despacho por medio de un pequeño elevador particular.
Hay una persona en constante espectativa de esta campana, para hacer acudir al llamamiento de los huéspedes.
Haciendo observaciones á mi amigo sobre lo muy costosa que deberia ser la vida en aquella mansion, me aseguró que el cálculo estaba hecho de manera que el costo fuese menor de lo que seria en una habitacion comun.
Por supuesto, que solo he podido describir el cuerpo muerto del hotel: cuando se tendrá verdadera idea de su magnificencia será cuando palpite en él la vida y surja una poblacion entera en el auge de la opulencia, y por decirlo así, en el corazon de una gran ciudad.
Al salir del hotel volví á fijarme en el Conservatorio de Música de Baldwin, que está inmediato al hotel y que es un ornamento de la ciudad. El teatro, porque eso es propiamente, puede contener 1,700 personas.
El arquitecto que ideó y dirigió el hotel y el teatro, es M. Jhon A. Renier, y el pintor de todos los hermosos frescos es un artista de New-York, llamado Garriboldi. La obra de pintura costó treinta mil pesos.
El importe total de la obra del Conservatorio excede de dos millones de pesos, habiéndose pagado solamente por la pintura de la cúpula del teatro diez mil pesos; por uno de los telones, seis mil, y por cada uno de los dos candiles que están á los lados del palco escénico, tres mil cuatrocientos pesos.