En el aura vagarosa
Como en inconstante juego,
Se ve girar sin sosiego
Y el dolor no la reclama,
Despues adora en la llama
Y la devora su fuego.
——
Nace cristalina fuente
En el otero sombrío,
Corre despues manso rio
Como el cristal trasparente.
Pero tal vez en torrente
Se torna, y al rebramar,
Su vida suele acabar,
Extraviando su camino,
En el pantano mezquino
Y no en el inmenso mar.
——
Casi todas las auroras
Prometen risueños dias,
Y hay tempestades sombrías
Tras de las alegres horas.
Se miran nubes traidoras
Que envuelven en negro velo
El límpido azul del cielo:
Yo no quiero, vida mia,
Para tí, un sol de alegría,
Que muera en sombras de duelo.
——
Es enojosa rutina
Que lloremos flores muertas,
Que alumbre tumbas abiertas
El sol que nos ilumina.
Esa escala que asesina
Y se llama del vivir,
No la quisiera seguir....
Aunque la he de recorrer....
¡Qué hermoso fuera nacer
Mucho despues de morir!