Guillermo Prieto.
Estos versos, disparatados como son, tienen su disculpa, por la manera con que se escribieron, en reducido cuarto, entre el bullicio y con frecuentes distracciones, para corresponder á los bríndis de los amigos.
Al fin, ví la cara del último de los Albums, y escribí en la última de las hojas, porque habia personas de verdadero mérito que se disponian á escribir:
A CARMELITA ANDRADE.
El fin del libro aquí está,
Yo lo asalto con valor,
Que el libro, como mi amor,
Ya no tiene más allá.
Y tan bien pensado está
Lo que yo supe elegir,
Que en el grande ir y venir
Del mundo, el quid suele estar
No en cómo hemos de empezar,
Sí, cómo hemos de concluir.
——
¿Qué importa á la mariposa
Nacer como en dulce nido
En el clavel encendido
O en el cáliz de la rosa?