El yankee zabulle su cabeza, escupe, hace diabluras, y deja las más veces su agua inmunda como herencia al sucesor. En una especie de nicho embutido en la pared, está un vaso y hay agua con hielo.
Por supuesto, las escenas de ese departamento son en paños menores, y nada hay más repugnante que el estado en que dejan jabones y toalla giratoria, los hijos de Guillermo Pen.
El Water Closset y el Smoking car (carro de fumar), son cuartos adaptados á su objeto. Este último da á la plataforma, con completa separacion del carro interior.
Veamos ahora lo que constituye el Sleepen car (carro de dormir), que se elogia como una invencion de las más felices.
Figuremos un salon, poco más ó ménos de doce varas de largo, lleno de pequeños sofacitos de dos asientos, unos frente á los otros, pero con goznes en el respaldo, de modo que se presten á la trasformacion en lecho cuando conviene.
Los viajeros quedan durante el dia en secciones de cuatro en cuatro con dos ventanillas disponibles. En el intermedio de las ventanas hay un hueco donde se coloca una pequeña lámpara en las noches, y de dia se afianza una mesita muy cómoda para escribir ó para comer los que llevan provisiones y no quieren salir del carro.
En la parte superior del carro se abulta un adorno ó cómoda corrida que lo corona lateralmente, y siguiendo una especie de órden gótico, toca el cielo, de donde penden de trecho en trecho grandes lámparas dentro de globos de cristal apagado, en sus sustentáculos elegantes de plata alemana.
Al frente del adorno que describimos, corre una gruesa varilla de metal blanco y reluciente.
Los pequeños sofaes ó asientos están forrados en terciopelo carmesí. Los cristales de las ventanas son hermosísimos.
La concurrencia es selecta, generalmente se aisla, jamás importunan á una señora, prodigan á los niños cariñosos cuidados, y un yankee bien educado, es de lo mejor y más caballeroso.