“Al siguiente dia de mi permanencia en Utah, me acompañó, en calidad de cicerone, un dependiente del hotel.

“El gran Tabernáculo ó templo Mormon es el edificio que más sobresale: es como una inmensa cúpula sostenida por innumerables columnas y abierta á todos los vientos.

“Se distingue á lo léjos como una media naranja, sobre los otros edificios de la ciudad: puede contener el edificio, que tiene el aspecto de un perol boca abajo, doce mil personas, y en caso de incendio, se desocuparia instantáneamente.

“Las condiciones acústicas del edificio son tan excelentes, que no obstante su extension, desde cualquiera de sus extremos la voz del opuesto lado se escucha, sin perderse una sílaba, aunque no se esfuerce.

“El órgano del templo es como otro edificio, tiene tres mil tubos y los hay de cinco y seis piés de altura.

“El Hno. Mormon, encargado del templo, nos dijo que allí mismo se construyó el órgano, en un taller que nos mostró.

“Otro de los grandes edificios es el Museo, especulacion de un viejo que muestra con gran prosopopeya petrificaciones vulgares, pájaros disecados, vestidos y armas de indios. Nosotros lo recorrimos de prisa, para visitar la gran casa de comercio de Bringam Young.

“Ropa, sedería, armas, instrumentos de labranza, muebles, todos los inventos de las ciencias y de las artes, se encuentran en aquel espléndido bazar.

“Los dependientes serán de treinta á cuarenta, entre hombres y mujeres, todos hijos de Bringam Young.