“Cuando Harris vacilaba en sus compromisos, se le dieron por Smith, en copia, algunas páginas del libro milagroso. Harris consultó con varias personas, cuya opinion no le fué favorable. Una circunstancia hizo que ántes de conocer los fragmentos de la obra, vacilasen algunos inteligentes. El profesor Rafinesque llamó la atencion de los sabios sobre algunas láminas de oro encontradas en nuestra República, y que contenian extrañas inscripciones; recordáronse entónces hallazgos semejantes en diversas planchas metálicas, y se renovaron todas las antiguas teorías sobre el orígen de los indios; para los hebreo-maniacos aparecia muy natural que se descubriese algo semítico y que en pos de las inscripciones saliesen de las entrañas de la tierra los libros sagrados de los judíos. Cuando muchos sabios se dicen: “Esto es posible,” la muchedumbre clama: Esto se ha realizado!
“El profesor Anthon, citado como testigo del monumento egipcio por la opinion pública, desmintió la especie burlándose de los pretendidos caractéres geroglíficos, y de la doctrina mormónica, y de Martin Harris. Este, entónces, como buen creyente, se confirmó en la fé mormónica, aprontó sus ahorros y fué el primer editor de la Biblia del Siglo XIX, tan fecundo en biblias.
“La sociedad mormónica quedó solemnemente establecida. Ya, desde entónces, la formaban los hermanos y hermanas y los padres de José Smith; Olivier Cowdery, secretario del profeta; Sidney Rigdon, que tuvo derecho y autoridad para publicar despues el apéndice bíblico, titulado: “Doctrinas y pactos;” Martin Harris, satisfecho de haber compensado todas sus pérdidas con un divorcio que le permitió intervenir en una milagrosa concepcion segun los rumores que corrieron sobre una hermana de Smith, y muchos otros que pronto fueron potentados de la Iglesia.
“La concordia entre el profeta y sus primeros apóstoles, duró poco, así lo quiso el Señor. En prueba de ello, en 1831, Smith tuvo una revelacion del tenor siguiente: “Escúchame, dijo el Señor Dios, en lo que concierne á mi servidor Olivier Cowdery. No conviene á mi sabiduría que le confíe el dinero que debe llevar á Sion, si no es que lo acompañe una persona segura y fiel.”
“El gobierno de Smith, fué una série no interrumpida de revelaciones; te mencionaré las más importantes: “Conviene, dijo una revelacion del Señor, que se fabrique una casa para mi servidor, José Smith.” En otra revelacion, quiso el Señor que se construyese un palacio para Smith y sus esposas. Y por fin, el Señor se resolvió á que su pueblo aceptase la poligamia, no dando para tanta inconsecuencia otra razon, sino esta: “Yo soy alfa y omega.”
“Los habitantes de Palmira no se vieron en tan extraños acontecimientos, por no tener á su disposicion el “Urim” y el “Zhummim,” un conjunto de maravillas y la renovacion del mundo, sino la audacia en la mentira, la santificacion del escándalo y un peligro contínuo para la seguridad de sus bienes; multiplicaron, pues, de tal suerte sus hostilidades, que Smith y su Iglesia tuvieron que trasladarse á Kirtland en el Ohio. Aquí reinó la “efusion del espíritu,” y todos los habitantes se convirtieron en profetas; fué necesario que el Señor prescribiese que Smith tenia concedido el monopolio de las revelaciones.
“Poco despues, para libertarse de la accion inmediata de toda autoridad, resolvió el legislador trasladar su pueblo á las fronteras occidentales, que tenia entónces la poblacion de los Estados-Unidos; emprendióse, pues, una marcha atrevida hasta Independencia, en el condado de Jackson. Así pinta la localidad el mismo Smith: “La temperatura es deliciosa durante nueve meses del año; la nueva Sion, la ciudad que estableceremos, quedará situada á igual distancia del Atlántico y del Pacífico, en el grado 39 de latitud y entre los 10º y 20º de longitud occidental; será, por lo mismo, uno de los lugares más afortunados del mundo.”
“Ese establecimiento no duró mucho tiempo. Smith tuvo que ausentarse para volver á Kirtland, donde fué emplumado y donde la suerte le fué adversa en toda clase de negocios; y cuando regresó á Sion, sosteniendo una nueva lucha contra la fortuna, se vió expulsado del Estado de Missouri, y aceptó un asilo en el Illinois, donde fundaron á Nauvoo, “La Biblia.” Aquí fué donde se desarrollaron admirablemente la prosperidad material y la organizacion característica de la secta.
“Bajo el nombre de diezmo, los Mormones contribuyen para los gastos públicos con todo lo que les sobra de sus gastos privados, á juicio del profeta. La institucion es una mezcla de la propiedad individual y del comunismo. Así, el gobierno disfruta de influencia y de recursos poderosos. Vióse Smith derepente con la múltiple investidura de revelador, jefe de la Iglesia, de prefecto y de general, y con autorizacion, por parte del gobierno de la Union, para levantar una fuerza respetable. Habitó un magnífico palacio, edificó un templo monumental, y pudo pasar revista á cuatro mil hombres, acompañado de un brillante estado mayor, donde figuraban diez damas.
“Pero Satanás y sus secuaces no se cansaban en perseguir al santo y á su Iglesia; José Smith, candidato para la presidencia de la República, murió á manos de infames asesinos, y los Mormones tuvieron que abandonar á Nauvoo para refugiarse en Utah, desierto que entónces pertenecia á la Nacion Mexicana. La historia de tan audaz y dilatada peregrinacion, es conmovedora. Doscientas mil personas abandonaron sus comodidades, y á pié, á caballo y en carros, atraviesan vastas soledades, donde sus pasos levantan sal en vez de polvo; donde el silencio es importunado por el aullido del lobo; donde el mosquito, como los héroes, nace del fango y se alimenta de sangre; donde la vegetacion se arrepiente de su nacimiento y se oculta entre las desnudas rocas; donde el manto de la nieve dura seis meses sobre el suelo; y donde los vientos no corren, sino patinan. Las jóvenes, orgullo de Nauvoo, lavando sus vestidos en una fuente extraviada y sin más adorno que su hermosura, celebraban las fiestas religiosas, entonando los himnos de las tribus judías, cuando marcharon al cautiverio de Babilonia. La nieve era lecho nupcial, cuna y sepulcro.