“En esos dias, el yankee se apoderaba de la Alta California, se descubrian los placeres de oro, y los Mormones podian improvisar una maravilla en el Lago Salado. Pero, muerto Smith, ¿quién ha podido recoger su herencia, presentarse como profeta, dirigir la inaudita expedicion é imponer su voluntad á los creyentes y á los gentiles? Ese hombre extraordinario ha sido Brigham Young, que acaba de entregarse al eterno reposo.
“Brigham Young, adoptó el mormonismo en Kirtland, el año de 1832. Nació en Veomont, cuatro años ántes que José Smith. Era audaz, astuto y gran conocedor del corazon humano. Urbano en su trato y de buen gusto en sus placeres. Comprendia fácilmente toda clase de negocios y se expresaba con facilidad y elocuencia. Su organizacion atlética le inclinaba á rivalizar con Hércules, en algunas de sus hazañas escandalosas. Y su incontestable superioridad le dió la mano para elevarlo á una altura en que se ha sostenido hasta su muerte.
“Brigham Young asaltó el poder, luchando con poderosos rivales; derrotó en la opinion pública y expulsó á un hermano del primer profeta; excluyó de la herencia pontifical al hijo mayor de Smith, haciendo notoria la incredulidad del jóven y de su madre Emma, en lo relativo al orígen divino de la revelacion sobre la poligamia, y excomulgó solemnemente al tremendo Rigdon, que era acaso el verdadero padre del mormonismo.
“Brigham Young, por medio de sábias y minuciosas precauciones, hizo posible la peregrinacion de doscientas mil personas por el desierto; y arrancó de entre los bancos de sal, en Utah, una ciudad con sus palacios, sus jardines, su movimiento industrial y mercantil, y su templo.
“Brigham Young ha visto caer bajo el puñal de los celos á los principales jefes del mormonismo, y siéndoles superior en intemperancia erótica, ha podido dominar las tempestades públicas y privadas que á cada paso levanta la poligamia. Los disturbios domésticos ocupan una página extensa y curiosa en la historia de los santos del último dia, y la intervencion de Brigham Young, se hace á veces tan necesaria, como la intervencion de nuestro gobierno en los pronunciamientos locales, y esa mediacion es tan desinteresada como la nuestra. Por lo comun, las riñas conyugales terminan con una paliza.
“La sobrevigilancia de Brigham Young, dice Rocheford, desciende á veces hasta los últimos pormenores domésticos y hasta los más fútiles adornos del tocado. Así, ha predicado en el templo, contra los abultadores: “Hace algun tiempo que observo en vuestros talles algunas hinchazones insólitas. ¿Qué significan esas modas ridículas? Salid y volved sin ese aparato mundano. No es hácia las espaldas donde debeis lucir vuestras protuberancias. Veo, no sin ira, que de seis meses á esta parte, en la ciudad santa, nacen muy pocos muchachos.”
“Muerto Young, ¿qué será del mormonismo? yo no tengo el “Urim” ni el “Zhummim” para revelarlo; puede ser que tú descubras algo con tus cristalitos. Pero la prosperidad actual de esa tribu es la encarnacion de una verdad importante; así en la sociedad como en el individuo, los estados de barbarie y de civilizacion no son sucesivos sino simultáneos. En la república-modelo coexisten la libertad y la lucha de razas, la monogamia y la poligamia, la libertad individual y el comunismo, y la teocracia y la democracia. Algunos escritores consideran la poblacion de Utah como un remolino; pero los mismos Estados-Unidos, ¿no son una vorágine?
“La única leccion que para mi uso he sacado de estos estudios, se reduce á que la religion verdadera del Lago Salado se ha concebido y formado lo mismo que las falsas; pero no terminaré sin hacerte notar que los Mormones, por medio del trabajo, han desterrado del Desierto dos plagas de los países más favorecidos por la naturaleza; la mendicidad y el infanticidio.
“En verdad te lo digo, hermano mio, la poligamia es un acto de barbarie. Esclavizarse toda la vida á una mujer por amor, se concibe y tiene su utilidad y su poesía; los pesares entónces son las espinas de la flor. Pero solo por incontinencia, alumbrar numerosos hogares, pagar numerosos caseros, luchar con innumerables suegros, fastidiarse en todos los lechos y sacrificar á las queridas la esposa, es pagar muy caro el vicio; sobre todo en este siglo en que la Vénus de lance, muy diversa de la Vénus vaga, está de tal suerte acreditada, que no hay marido de esos que lloran en el teatro, que no desee poseer una mujer infiel por el placer de perdonarla. Sin embargo, yo creo que las señoras Mormonas disfrutan alguna compensacion, supuesto que cuando en Utah algun pequeñuelo afirma que conoce á su padre, todo el mundo exclama: Este niño es más sabio que su madre!
“En cuanto á la iniciativa individual, es seguro que los Mormones hubieran desaparecido desde que llegaron á Utah, si en vez de confiarse al trabajo hubieran pretendido subvenciones ó derechos protectivos: los ignorantes y perezosos han inventado la proteccion y las subvenciones, que son hijas de los caballeros de industria.