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Un punto cruzó el cielo
Tu ráfaga fugaz:
Pasó.... y en negro duelo
Por siempre me hallarás.

——

Ya escucho el tierno acento
De tu amoroso “Adios:”
La eternidad horrible
Los ecos repitió......

——

Adios....! adios! mi encanto,
Sangre de mi alma, adios!
Será eterno mi llanto,
Como mi eterno amor.

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Será mi llanto eterno,
Eterno mi dolor....
Adios, cielo de mi alma!
Luz de mi vida.... Adios!

Guillermo Prieto.

A medida que yo leia, la persona misteriosa desprendia el rostro del grosero cachenéz que la cubria y dejaba al descubierto un cuello de cisne, émulo de la nieve herida por el sol.... ella habia comprendido.... casi era una revelacion la que me hizo el cachenéz.