No es fácil describir, en efecto, aquellas caras rubicundas, con sus dentaduras blancas y su piel restirada; aquellas inmensas botas de suelas de á dos dedos de grueso; aquellos hombres intrusos, de camisetas encarnadas, y aquellos flacos escurridizos que parece que llevan una locomotora en cada corva.
Este gentío, que es inmenso, se agrupa en el centro del salon, corre, alterca, disputa, improvisa remates, transa, y sale y entra, como si se tratase de apagar un incendio.
Adviértase que este tragin se verificaba estando las calles inandables de lodo y de nieve, entrando algunos empapados con la lluvia, con sus pantalones remangados hasta la mitad de las botas, ó hundidos en la parte superior de ellas.
A medio dia el salon se despeja, se establece silencio profundo y se hacen las operaciones de Clearing-House, ó sea casa de liquidaciones, ó como si dijéramos, traduciendo la palabrita en lépero, (aclarar paradas).
Como se sabe, cada banco emite sus billetes que fungen como dinero: de esos papelitos hemos visto en México y sabemos cómo se manejan.
Pues bien, con los tales papelitos, éstos y aquellos han hecho sus compras. A tal hora, cada banquero recoge sus billetes y da en cambio los de los otros bancos, quedando cada quien con lo suyo. Así se hacen cambios y negocios por millones, sin necesidad de que ande el dinero de aquí para allá, y en un abrir y cerrar de ojos. Toma tus billetes, dáme los mios, y tan amigos como siempre....
El crédito, el crédito es una gran cosa; pero no estamos para sermones.
Nosotros habiamos asistido al espectáculo descrito al principio, desde la balconería superior.
Salimos de allí y nos condujeron á la parte superior del edificio, desde donde se distinguia la opulentísima ciudad, las llanuras que la circundan cuajadas de vistosas sementeras, y ese mar subordinado y grandioso que tiene por nombre “El Padre de las Aguas,” y que lleva en su seno ciudades de embarcaciones, que hacen marchar sobre la corriente, sementeras, ganados, bosques y montañas.
M. Hayward me decia, satisfecho de mi sincera admiracion: