—Y cómo que eran mejores, dijo Pancho.

—Mucho que mejores, repitió Lola, pidiendo aplausos.

—Siempre el rey se divirtió tanto tanto con los vidritos, es decir, como tenia á todo el mundo en su cajita, que se le quitó la tristeza y se casó con Lucero del Alba.

Pancho y Lola bramaron contra la parcialidad visible de mi Nana; pero sea por lo que fuere, á mí me ha quedado tal aficion á las cajitas de vidritos, que nada creo comparable á ese regalo, con las diferencias esenciales que el ménos avisado percibe.

Esta es una caja de vidritos; quien quiera ver, que se haga inocente como los niños de mi cuento.

¡Buen chasco se lleva quien busque en este libro observaciones profundas, estudios sérios, animadas descripciones, sino en descolorida imitacion los vidritos del cuento!

Los mios han sido viajes al vapor, siempre con el pié en el estribo y cantando como el soldado de la zarzuela:

Siempre sin dormir,
Siempre sin cenar;
Qué vida tan perra
La del melitar.

Es decir, se trata de charla, y charla tendrán los que quieran comprar esta cajita de vidritos.