Respecto al servicio de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, aunque el templo tiene un carácter de muy provisional, deja mucho que desear.
—Y qué, ¿no ha oido vd. predicar, me decia un paisano, á un padre G*** que se chupa el dedo para eso de la elocuencia? Hace dos domingos nos predicó un sermon, poco más ó ménos en estos términos. Se hablaba de lo efímero de la felicidad mundana:
“Dios Nuestro Señor es muy bueno: no seré yo quien hable mal de Su Divina Majestad, ni quien le ponga tacha; pero no lo vayan vdes. á creer, un Juan de buena alma, que aguanta carros y carretas.
“Ve, por ejemplo, á un ladron, y haciéndose disimulado, dice: “Buen provecho, tú las pagarás todas juntas.”
“Se le pasea por los bigotes un borrachin, que le hace tanto caso como si estuviera pintado, y él dice para sus adentros: “Goza, borrachito, goza, que no me la has de ir á penar.”
“Se pavonea con su madama uno de estos amancebados que parece que no lo merece la tierra, y el Señor se está como si tal cosa, ya clavado en su cruz, ya recibiendo azotes en la columna, ya con la mano en la mejilla, como quien dice: “Véamos hasta cuándo se hartan estos pecadores.”
“Pero un dia se levanta con todo lo Dios en la cabeza y dice: “Ahora se hizo la mia,” y entónces, allá va una tempestad, allá va un temblor, allá una epidemia, por aquí suelta una apoplegía, por allá un insulto, por acullá una peritonitis de momento, y entónces todos aquellos pecadorcitos que hemos visto, van sin zumba, sin alcanzar resuello, á los apretados infiernos.
“Amados fieles: no hay que andarse con chiquillas ni que aturdirse: amar á Dios sobre todas las cosas y á tu prójimo como á tí mismo: así se gana la gloria, que os deseo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.”
Mucho me temo que el sermon del padre G*** sea invencion de mi amigo; pero sí me consta que por el estilo son los rasgos de elocuencia que me han referido personas muy sensatas.