El edificio, que es un cuadrilongo imperfecto, consta de tres secciones.
La primera es un amplísimo corredor techado, del ancho de diez varas, y su airoso balaustrado guarnecido con lujosa sillería, que da sobre las aguas del mar.
La seccion intermedia se compone de lujosísimos gabinetes privados, con sus persianas, en que se aislan parejas y familias.
La tercera seccion es el paradero de carruajes y caballos, en donde hay abundantes criados para recibir y despedir á los viajeros.
A los lados del edificio hay dos extensos salones. Uno con grandes espejos, pianos, candelabros, estatuas, sofaes y sillones, para tertulias, conciertos y bailes, y en el opuesto extremo, están la cantina que por sí constituye una negociacion cuantiosa, la opulentísima fonda y mesillas para refrescos y licores.
En este departamento existe un órgano valioso en veinte ó treinta mil pesos, movido por una cigüeña que comunica accion á un cilindro, y cuyo órgano hace los oficios y remeda los instrumentos de una orquesta completa.
Extraordinario es el gentío elegante y el movimiento que se nota en Cliff House; lo que tiene de más espléndido la moda, de más seductor la hermosura, de más lujoso los grandes trenes de la riqueza, todo se da cita para concurrir determinados dias á aquel sitio encantador.
Una de las particularidades que distinguen á Cliff House, es que al frente del tendido balcon, que ve al mar, se levanta entre el choque de las aguas un promontorio de rocas, nido, estancia y palacio de los leones marinos.
Estos animales monstruosos, con su piel lisa y reluciente como de tafilete pardo, sus cabezas como cabezas humanas, sin pelo, sus ojos redondos, y sus labios partidos, cayendo en arco á los lados de la enorme boca, se arrastran sobre las rocas, descienden y como que ladran, aullando de un modo espantoso. Esta es la diversion. La ciudad ha tomado bajo su proteccion á los monstruos, y ha dictado penas severas á los que los molesten ó persigan.